Padel World Press .- En el mundo del pádel, se conoce como nevera la utilización de una estrategia en la que se cargan las acciones hacia uno de los jugadores de la dupla contraria, dejando el otro miembro casi sin entrar en contacto con la bola, lo que hace que se enfríe y termine provocando un ‘desajuste’ en el juego de la pareja rival

Por lo general, se suele cargar el juego hacia el oponente de menor nivel o el que comete más errores. El resultado de la nevera es que provoca un aumento de la ansiedad en el jugador que la recibe, así como una disminución en sus sensaciones.

Los factores comentados con anterioridad influyen tanto en el estado anímico como el físico del jugador contrario, lo que le llevan a salir de su zona de confort, a arriesgar más golpes o a crear una tensión entre compañeros, evitando de esta forma que lleven la iniciativa del juego y disminuyendo la confianza de la pareja.

La nevera se puede realizar de manera completa, en la que todas las bolas irían orientadas hacia un jugador determinado, o parcial, en la que para ciertos golpes cambiaríamos la orientación. Un ejemplo de nevera parcial: si nos encontramos ante un rival que comete muchos errores no forzados en el fondo de la pista pero en la red define todos los remates, trataríamos de volcar el juego hacia él durante el tiempo que esté en el fondo pero nunca cuando haya ganado la red.

También habría que destacar que la nevera se puede realizar durante todo el partido (por lo que se consideraría un aspecto táctico) o durante un periodo o varios del encuentro (algo más estratégico).

Muchos jugadores se quejan de esta práctica pero… ¿Y por qué no usarla? En cualquier otro deporte se plantean tácticas y estrategias defensivas, como el marcaje al hombre en fútbol o la defensa de la zona de baloncesto; los trazados y la colocación en el grupo en pruebas de atletismo o ciclismo; y el juego sobre el golpe más débil del contrincante en otros deportes de raqueta.

Mi consejo, en este caso, es que sólo utilicéis esta estrategia en partidos de competición. Ya que el pádel se considera un deporte de caballeros, a nivel amateur o en partidos de entrenamiento deben primar, por encima del resultado, valores como la deportividad, el ambiente distendido para liberar las tensiones del día a día y la práctica deportiva para la mejora de la salud. Es por eso por lo que, si durante un partido sin trascendencia, un jugador está varios periodos del mismo sin tocar bola puede considerarse como una falta de respeto (al igual que un saque-dejada o tirar bolas al cuerpo).

Guía de los 4 pasos básicos para saber cómo afrontar una nevera durante un partido

Si a lo largo de un encuentro eres el jugador que pasa por varias fases sin tocar la pelota, deberías

– No perder nunca la activación ni la atención en el juego. Es muy importante que seas lo más sólido posible cuando tengas la oportunidad de entrar en juego. No debes ganar cada bola que toques pero sí que tienes que mostrar confianza e intentar tomar la iniciativa del punto, ganando la red a los contrarios con globos o cambios de velocidad de bola, por ejemplo, jugando chiquitas.

– Tampoco olvides la presión a la que están sometiendo a tu compañero. Es fundamental que le transmitas que confías en él. Tienes que apoyarle y animarle en todo momento. La comunicación tanto verbal como no verbal es la clave: hablad sobre cómo jugar el siguiente punto, chócale la mano tras cada punto… En definitiva, demuéstrale que sois un equipo.

– Debes intentar, sin precipitarse y sólo cuando sea posible, ayudar a tu compañero para evitar que lo consuman a nivel físico. El objetivo no debe ser realizar un golpe ganador… Lo que hay que buscar es cambiar la dinámica y dejar que nuestro compañero recupere la posición y el aliento.

– Como complemento del anterior, hay que aprovechar al máximo el tiempo en los cambios de campo (90 segundos es el límite que nos permite el reglamento)… Y hay que hacerlo tanto para dar una pequeña tregua a tu pareja como para enfriar la dinámica del encuentro.

Tras estas indicaciones, llega el momento de saber cómo se puede contrarrestar la nevera para evitar que los rivales la sigan haciendo o que, en su caso, les resulte más difícil realizarla.

A mis alumnos les suelo recomendarle 3 opciones, que se pueden poner en practica tanto por separado como de forma simultánea:

a) La más común: El jugador que recibe la carga del juego intentará jugar siempre paralelo. De esta forma, como sabemos que la dirección natural del juego es cruzada, en algún momento conseguiremos forzar que jueguen cruzado, con lo que nuestro compañero podrá entrar en juego.

b) La más arriesgada: Que quien recibe la nevera se quede más retrasado en la pista cuando subáis a la red. No se debe usar durante períodos largos porque los rivales acabarán encontrando huecos y ganándonos muchos puntos… Sin embargo, es una buena estrategia para desestabilizar en momentos concretos. Si un jugador está muy pegado a la red y otro más atrasado, casi a media pista o incluso en el fondo, lo más normal es que se le mande la bola a quien está más retrasado. Otro ‘truco’ para que quien recibía la nevera entre en juego.

c) La más efectiva: Realizar la nevera a la pareja contraria. En cuanto podáis tomar iniciativa en el punto, volcad las acciones hacia el jugador más débil de la pareja contraria. En cuanto se den cuenta de la situación, verán que su estrategia se les ha vuelto en su contra y olvidarán lo que habían planteado. Mientras vuelven a coger la dinámica, podrán haber pasar 3-4 juegos, los suficientes para lograr algún break, recuperar si teníamos alguno en contra y llevar la iniciativa en el set.

Un Consejo Final

No se debería pasar por alto que hacer la nevera en el pádel no es tan bonito ni fácil como parece… Tiene sus inconvenientes y habrá que estar muy atentos para dejar de hacerla si vemos que no está surtiendo el efecto que deseábamos.

Algunas notas sobre sus inconvenientes:

1.- Hay ocasiones en las que hacer la nevera nos puede llevar a olvidarnos de jugar fácil. Tenemos que realizarla tan sólo con las bolas fáciles… Cuando estemos presionados debemos jugar cruzado o tirar globos para poder mejorar nuestra posición en pista. No se debe pasar por alto que la nevera nos obliga a jugar con menos campo para dirigir la bola y eso puede provocar fallos si no la hacemos en los momentos y con los golpes adecuados.

2.- Es posible que el oponente que a priori estaba cometiendo más fallos de lo normal se ‘enchufe’ en el partido por tirarle más bolas. Por eso, es importante que localicemos el momento en el que esa nevera nos está perjudicando para, desde ese instante, dejar de realizarla.

Espero que el post os sea útil tanto para afrontar una nevera como para aplicarla…

Así que ya sabéis… ¡Ponedla en práctica y contadnos qué tal os ha ido!

Chechi Brescia

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