No te pierdas la nueva entrega de nuestros Tests de Palas. En esta ocasión, nuestro compañero Hugo R. ha analizado uno de los modelos de la nueva colección de la prestigiosa firma estadounidense. Si tuviera que definirla en pocas palabras, diría que se trata de una pala a la que es muy fácil adaptarse.

Padel World Press .- Hola de nuevo, compañeros de pistas y amantes de este deporte. En esta ocasión queremos traeros a este rinconcito un nuevo test de pala de una marca que es un referente en los deportes de raqueta, lo que sin duda será sinónimo de calidad.

Dicho lo anterior, os transmitimos las sensaciones que nos ha dejado una de las palas de la marca Wilson, a la cual agradecemos siempre su disposición para con nosotros. Se trata del modelo ‘Carbon Force’ que, entre otros, empuña Juanjo Gutiérrez, jugador profesional y Director de Pádel del Club Reebok Sport la Finca.

El tiempo de prueba que hemos empleado en este análisis ha sido muy extenso, gracias a Wilson por la confianza, por lo que os podemos asegurar que la hemos exprimido a fondo en todo tipo de condiciones de partido, de factores externos y, cómo no, de los diferentes estados del probador, algo muy importante ya que si tenemos la desgracia de probar cualquier pala en uno de esos partidos en los que no nos sale nada, tendremos unas impresiones muy negativas y lo mismo ocurre al contrario… Podríamos pensar que un partido se nos dio bien por una pala cuando simplemente puede ocurrir que hemos tenido un día ‘inspirado’.

En cuanto a durabilidad, os podemos decir que está perfecta y eso que debido a una de esas faltas de coordinación con nuestro compañero tuvimos la fatalidad de realizar un choque de palas que se saldó con un pequeño salto de pintura en el canto… ¡¡Qué no podemos achacarlo a la pala si no a la falta de miras de nuestro compañero!! (o fue culpa mía? Jajaja).

Empezamos ya con el producto en mano.

Pues nos metemos de lleno con el producto, recién sacado de su funda, en la que echamos de menos que no lleve la función ‘thermo’, algo que no todas las marcas incorporan y que, si bien no es un tema importante y que nosotros no utilizamos mucho, sí que nos gusta acordarnos de aquellos jugadores y jugadoras que van ya vestidos a jugar y sólo portan la pala, por lo que para su transporte utilizan la funda.

Una vez en la mano, hemos de decir que de estética cuida bien los detalles.

Toda la pala está decorada en mate usando el color rojo como principal, en cuyo núcleo nace en color negro y, a modo de carbono visto,  la famosa ‘W’, ese logo que a lo largo de los años la marca Wilson se ha encargado de poner en primera línea deportiva.

La parte superior de la cabeza es, haciendo juego con la ‘W’, en carbono visto. En ella resalta en color rojo el nombre del modelo de la pala. Sin duda, Wilson quiere dar protagonismo al carbono en esta pala y, junto con el rojo mate, hemos de decir que es todo un acierto.

Para completar la estética, y como detalle curioso, habría que señalar que los agujeros perforados en la cara de la pala son de color amarillo; una mera anécdota pero que en el tema estético le da un toque al diseño que nos gusta mucho.

La pala es de forma redonda, por lo que podemos pensar que tendrá un buen control. Su tamaño es medio tirando a corto, lo que nos hará ganar en agilidad. Con respecto al peso del modelo de test que hemos probado, señalar que es de 364 gramos de fábrica.

‘Carbon Force’ tiene el mango de tamaño normal y su grip original se queda corto, algo habitual, por lo que os hará falta añadirle algún que otro overgrip. La cuerda de sujeción es de agarre normal y aquí hemos de decir que para nuestro gusto es un pelín corto, algo que durante el juego, y por nuestra forma de ejecutar algunos golpes al ir a cambiar la empuñadura, nos molesta. Podemos incluirlo como algo a mejorar pero es una cosa tan nuestra, y que no es común en el pádel amateur, que podíamos decir que se trataría de un capricho propio del que suscribe. Eso sí, somos más del tipo pulsera.

Una vez empuñada, vemos que el peso está equilibrado al centro y en efecto, como mencionamos con anterioridad, se nota que es bastante ágil y ligera.

Un trago de agua fresquita y…   ¡¡A la pista!!

Ya sabéis que empezamos el test con el peloteo en el fondo.

Y ahí ya sacamos un buen jugo a nuestra pala. Ágil, la podremos mover a nuestro antojo. Gracias a su amplio punto dulce, que ocupa gran parte de la cara, se confirma que su punto fuerte es el control de la pelota. Es una pala que deja jugar y con las que gusta tocar la bola a un lado y otro de la pista, variando la intensidad.

Para ayudar al control, tiene un tacto blando y una salida de bola correcta, sin alardes o podríamos decir media. Ejecutaremos los golpes de manera natural sin tener que preocuparnos por si la bola saldrá disparada o si caerá muerta a nuestros pies. Le cogeremos el ‘timing’ con rapidez porque su adaptación es sencilla. Es por eso en el fondo nos encontraremos en una posición de la pista donde la pala llega a desarrollarse en su máximo esplendor.

Aprovechando una bola de esas que colocamos bien, subimos rápido a la red y a empezar a volear.

En las voleas, gracias a su agilidad y punto dulce, iremos muy bien servidos. No es que nos regale un ataque mortífero pero sí que podremos acelerar las bolas y arriesgar un poco cuando nos queden cómodas. El punto dulce y su tacto blando nos ayudarán tanto en las voleas como en los bloqueos de la pelota en la red, que sacaremos sin muchos apuros y con buena nota. Intentar las dejadas también estará en nuestra mano de manera fácil.

Esperando en la red a que en cuanto nos tiren un globo corto entremos con el smash, y es aquí donde nos quedaremos un poco cortos con esta pala, puesto que como ya podíamos intuir no ha nacido para pegarle. Aquel que con su técnica pueda ejecutar el golpe con garantías no tendrá mucho problemas para sacarla por tres e incluso para traérsela con buena altura… Pero los que confíen en su brazo, y/o su técnica no sea perfecta, les costara traerla ya que su potencia, imaginamos que algo penalizada por el tacto blando, no es una virtud. En ese sentido, habría que señalar que se queda con algo de energía al impactar con fuerza con la pelota.

Si el globo es largo, y para no perder la red, tiraremos de bandeja… Y en este aspecto es una pala agradecida. Unas bandejas que saldrán cómodas y muy bien colocadas pero sin ápices de agresividad, sólo con la rapidez que podamos otorgarle con una buena técnica. En este golpe nos ayudará su agilidad para un rápido armado y se comportará de manera sencilla… De ahí que debamos realizar las bandejas de igual modo, sencillas para recuperar la red y seguir jugando sin buscar tirar misiles incomodos que pueden llevarnos al fallo.

A la salida de pared, siguiendo el guion arriba descrito, podremos sacarle buen jugo. Utilizando el control, agilidad y punto dulce podremos atrevernos a sacar buenas salidas colocadas y márgenes de difícil acceso siendo una mejor opción ésta que el aplicarle fuerza o velocidad a una salida alta de pared donde, si bien no nos fallará, tampoco nos encontraremos una bola difícil de bloquear por el rival.

Así pues es un golpe donde nos hemos divertido mucho aplicando ángulos difíciles y variaciones de la velocidad de pelota para que caiga muerta a los pies del rival, aplicando técnicas y muñeca, más que para hacer una pegada seca.

En cuanto a los globos, pues la verdad es que le tenemos que poner muy buena nota… Ofrece un gran control y comodidad en los golpeos y, por tanto, en los globos seremos muy precisos y molestos para el rival una vez nos hagamos a sus características.

Y cuando bajemos a la defensa, no es una pala que nos vaya a restar. Eso sí, al no tener una gran salida de bola tampoco nos va a echar ningún capote extra en aquellos golpes forzados en los que no podamos ni aplicarle algo de fuerza.

Realizando bien los golpes y saliendo rápido de globo, o con chiquitas, vamos a sacarle buen partido cuando estemos algo saturados.

En resumen…

De estética, le tenemos que dar una nota alta. Una pala sobria, sin estridencias ni fluorescencias tan de moda últimamente, pero que no pasará desapercibida a la hora de blandirla. De estética mate de color rojo, tiene una característica que ya de por si dirá mucho a nuestros rivales cuando la vean: su flamante ‘W’, famosa en todos los deportes de raqueta, calidad WILSON.

Es una pala de control 100%, en la que su agilidad y tacto agradable hará las delicias de los más jugones. Está concebida para jugar, jugar y jugar sin precipitarse, sin forzar demasiado los golpes, cuyo lugar preferido es el fondo de pista donde, con su amplio punto dulce, nos convertiremos en unos precisos tiradores.

En volea, si bien no será agresiva, sí que permite que sigamos jugando el punto y pongamos al adversario contra las cuerdas, moviéndolo de un lado a otro y complicándole la vida con su colocación de bola, pero no goza de una gran salida de bola.

El smash es su punto débil. Los que quieran un modelo de potencia, esta no será su pala aunque ya sabéis que los PRO son capaces hasta con una sartén. En bandejas, su comportamiento es bueno, sin alardes pero sin penalizaciones.

En definitiva, ‘Carbon Force’ es una pala que podemos recomendar a todo tipo de niveles incidiendo mucho en el nivel Bajo y Medio ya que es muy jugona y con buen tacto y control, sin arriesgar las pelotas y peloteando mucho que, en definitiva, es lo que puede darnos la victoria en el partido.

Y hasta aquí, el test de la Wilson Carbon Force, a la que bautizamos como el ‘Guante’ por ser una pala cómoda, a la que será muy fácil adaptarse y con la que estaremos cómodos durante el partido jugando sin parar.

Recordar que vuestros comentarios son bien recibidos en la parte inferior de esta página, por twitter o por correo electrónico a info@padelworldpress.es .

Un saludo y… ¡¡Nos vemos en las pistas!!

Hugo R.

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