Padel World Press .- En un artículo anterior escribí sobre el concepto de ‘nikefobia’ o miedo a ganar y las causas que lo origina. Ahora, en en este caso en concreto, me voy a centrar en cómo afrontar ese miedo a ganar… Es decir, ¿qué puedo hacer si tengo nikefobia?

El primer paso, para poder ‘curar’ o ‘intervenir es… Reconocer ese miedo a ganar, ser consciente uno mismo que su juego no es el que debiera y asumir situaciones como esta: «Sí, es verdad, reconozco que tengo miedo a ganar y que cuando compito estoy por debajo de mi nivel y tengo miedo a no jugar como normalmente lo hago».

A pesar de lo simple que es decirlo, no es tan fácil reconocerlo, asumirlo y ‘publicarlo’… Con ello nos referimos a comunicarlo al entrenador o profesionales que pueden ayudar (principalmente, al psicólogo deportivo especializado en pádel o tenis).

Pasos a seguir en la intervención

Para aprender las técnicas psicológicas para afrontar y superar el miedo a ganar es necesaria una intervención sistemática e interdisciplinar.

Los pasos a seguir en una intervención para entrenarse mentalmente para afrontar el miedo a ganar son personalizados. No existen recetas universales. Las características psicológicas de cada jugador son personales y particulares, por lo que hay que ajustar la intervención individualmente.

  1. Evaluación de la Conducta Competitiva

Cualquier entrenador o preparador deportivo no puede establecer unas líneas de acción o intervención sin conocer previamente al deportista. Por eso es importante un buen ‘diagnóstico’ de la situación o dificultad del jugador de pádel. Es necesario saber cómo rinde en entrenamiento y en competición, cuáles son sus puntos fuertes y puntos débiles, su nivel técnico y su nivel mental, sus rutinas, sus objetivos, pensamientos, expectativas, etc.

Por tanto, es imprescindible hacer una Autoevaluación de la Conducta Competitivia del jugador de pádel. La evaluación de la conducta competitiva en pádel (CCP) se puede hacer utilizando la observación cómo método más fiable de recogida de información; o bien, a través de un instrumento de recogida de información como puede ser un cuestionario de comportamiento competitivo.

  • Observación Sistemática: se puede utilizar medios audiovisuales para grabar las acciones, los entrenamientos, las actitudes, los partidos… Los evaluadores pueden ser los propios entrenadores y/o preparadores físicos. La grabación de las ejecuciones permiten ‘feedback’ posterior muy necesario para la planificación del trabajo psicológico.
  •  Cuestionario de Conducta Competitiva (CCP): el cuestionario se cumplimenta una vez realizada la competición, intentando ser lo más objetivo y real posible. En él se identifican las posibles variables que afectan al rendimiento en la competición y que pueden causar miedo a ganar. Después de cada competición recogemos nuestras impresiones en el CCP.

Para un correcto y eficaz diagnóstico de las causas que afectan al miedo a ganar del jugador de pádel, habría que utilizar los dos instrumentos de manera conjunta, la observación y el cuestionario, obteniendo así mayor fiabilidad. Además, una vez obtenido el diagnóstico, se contrasta con los profesionales que trabajan con el jugador de pádel. Estas pruebas se suelen repetir en varias secuencias temporales para obtener datos más objetivos y reales.

  1. Análisis de las Causas

Una vez que sabemos cuáles son las causas que individualmente están provocando esta sensación de angustia, y se han concretado objetivamente, es el momento de analizarlas y determinar el grado en que están influenciando negativamente en el rendimiento del jugador de pádel.

Las causas, principalmente, se centran en varios aspectos, recogidos en el artículo anterior:

  • Exceso de presión
  • Falta de confianza.
  • Tensión excesiva.
  • Descontrol emocional.
  • Pensamientos negativos.
  • Responsabilidad mal enfocada.
  • Otras.

Estas causas, y otras que se hayan podido detectar en la evaluación, se escalan y clasifican en función de la importancia y efecto negativo que están provocando en el jugador de pádel.

  1. Planificación de la Intervención

Tras el análisis de las causas y su clasificación, es el momento de establecer un plan de intervención y/o entrenamiento mental para afrontar cada una de estos elementos que están causando el bajo rendimiento.

Esta planificación es interdisciplinar, ya que hay que realizar una integración en los entrenamientos y en los partidos de técnicas y estrategias de preparación mental, conjuntamente, con las propias técnicas y tácticas del entrenamiento en pádel.

Además, hay un calendario competitivo, que también ha de ser consensuado con el psicólogo deportivo, preparadores y jugador/a. Y los más importante un establecimiento de objetivos y metas a corto, medio y largo plazo.

  1. Aplicación de las Técnicas y su Seguimiento

El mejor momento para poner en práctica un programa de entrenamiento mental es en la pretemporada.

Debe de llevarse a cabo en sesiones especiales. Cuando ya se dominan se realizarán en los 10-15 minutos antes o después de la sesión de entrenamiento físico. El paso siguiente será practicar las destrezas en la competición simulada. Y por último, las destrezas psicológicas deberán utilizarse en la competición real.

La meta final del entrenamiento psicológico en pádel debe ser una parte integrada, perfectamente ensamblada, con los demás procedimientos encaminados a optimizar el rendimiento. No se trata de un entrenamiento independiente o paralelo. Para lograr esta integración de lo físico y lo psíquico es necesario un tiempo suficiente de aprendizaje, de modo que llegue a realizarse de forma automática.

El tiempo necesario para el dominio de las estrategias psicológicas varía de unos jugadores a otros, y en función de la dificultad de lo que se quiere aprender. Dependerá del tiempo disponible, del nivel de las cualidades psicológicas de base, de la dedicación de los jugadores, de la rapidez del aprendizaje, y sobre todo, del grado de dominio logrado.

Por ejemplo, si se introduce una técnica nueva hay que utilizar sesiones especiales, unas tres veces por semana, durante un tiempo, hasta dominarla. Una vez dominada hay que pasar a integrarla en el entrenamiento físico. A veces habrá que dedicarle sesiones especiales, fuera del entrenamiento, a destrezas mentales ya conocidas, cuando posean puntos débiles en la actuación del jugador y haya que corregir o mejorar. No existen recetas.

La duración total de un programa de entrenamiento psicológico: para adquirir las estrategias y las técnicas psicológicas para mejorar el rendimiento deportivo no bastan dos o tres sesiones de aprendizaje. Para que aparezcan de forma demostrable los primeros beneficios se precisan al menos tres semanas de práctica. Y para dominar perfectamente una habilidad, sea física o mental, se necesita tiempo.

Con el tiempo de práctica, el dominio de las estrategias psicológicas aprendidas, pasa a hacerse automático, de modo que el jugador de pádel puede realizarlas simplemente ‘dejándose llevar’. La última meta que se pretende conseguir es precisamente ésta, la  práctica automatizada de las destrezas mentales que se han demostrado eficaces para optimizar el rendimiento.

Y recuerda… DIVIÉRTETE SIEMPRE jugando al pádel.

Fran Cintado

Foto: Time2Padel

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