Muy buenas compañeros de pistas y amantes de este deporte. Otra vez nos dejan este espacio para traeros un nuevo test sobre otra de las palas de la marca de la famosa ‘W’. En esta ocasión, Wilson nos ha permitido testear su modelo Drone Power 2016.

Padel World Press .- El tiempo de prueba que hemos empleado en esta pala, como en el anterior test de Wilson, ha sido muy extenso por lo que queremos dar las gracias a la firma una vez más su trato con nosotros.

Durante varios meses hemos llevado la pala a todos los límites, por lo que podemos valorar la durabilidad de esta pala, valoración que sin duda es muy positiva puesto que no hemos encontrado desperfecto alguno ni cualquier anomalía achacable a la marca… Porque los golpes contra la malla o contra la pala de nuestro compañero no se cubre en la garantía, ¿verdad?  Jajaja. Durabilidad perfecta.

Empezamos, para variar, con el producto en mano

Wilson nos presenta la pala en su funda de color negro, una funda típica sin nada que destaque aunque a nosotros ver la palabra ‘Wilson’, con todo lo que conlleva, escrito en blanco ya nos llama la atención. Aun así, y como comentamos en muchos test, intentamos pensar en todos los tipos de jugadores amateur y sus costumbres, por lo que se echa de menos que la funda tenga la función ‘termo’ para aquellos o aquellas que acuden a la pista con su pala en la mano sin usar paletero o mochila. Ya sabéis, detalles que nunca lo ponemos como ‘pero’ aunque suelen gustar a la gente.

Sacamos nuestra pala de su funda y ahí la tenemos… Una pala con unos colores vivos combinados con colores oscuros. Nos la presentan con una base de color gris donde predomina gigante la ‘W’ característica de la firma en color naranja y que incluye en la parte superior e inferior de la cara uno de los materiales de la pala, el carbono a modo visto con alguna raya en amarillo en los laterales. El nombre del modelo de pala en color naranja, y un diseño del puente brutal también en color naranja, forman en su conjunto una estética muy llamativa y original, cuidando al máximo los detalles en este aspecto.

Tene forma diamante, con un tamaño medio. Su peso, al igual que los modelos de venta, es de 370 gramos de fábrica.

Como detalle, Drone Power se ha fabricado con un protector en la parte superior del marco, protector transparente que protegerá la cabeza de un modo muy eficiente, algo de lo que podemos dar fe porque lo hemos puesto a prueba varias veces. Gran detalle pues de la marca que nos gusta.

Tiene el mango de tamaño normal y su grip original se queda corto, algo habitual, por lo que os hará falta añadirle algún que otro overgrip. La cuerda de sujeción, a diferencia del anterior modelo de Wilson que probamos, es de tipo pulsera. Un modo pulsera muy sencilla que juega con la propia cuerda por lo que no trae un añadido ni nada parecido pero a nosotros este modo nos agrada.

Una vez empuñada vemos que el peso está algo desplazado a la cabeza, no exageradamente, pero sí que lo apreciamos, por lo que ya intuimos, junto con su forma, que será del grupo de las pegadoras.

Estiramos un poco y…   ¡¡A la pista!!

Como en nosotros es costumbre, empezamos el test con el peloteo en el fondo.  Desde allí empezamos a sacar varias conclusiones, como que el tacto es duro, no siendo de las más duras del mercado ni una tabla… Duro y seco aunque para nada notamos ninguna vibración en el brazo o la muñeca. Cosa de la que nos alegramos.

Dicho lo anterior, la pelota hay que acompañarla en cada golpe por lo que no tiene una buena salida de bola como suele ser habitual en los tactos duros. No es que penalice; simplemente la bola saldrá a la misma intensidad con la que golpeamos sin añadirle nada, ni tampoco restarle.

El punto dulce lo notamos medio-bajo, no destacando en este aspecto pero tampoco siendo pequeño. Con jugar de manera tranquila la pelota resuelve bien y no sufre… Algo que podría pasar si le pegamos muy desplazados del centro pero es que pocas palas nos darán buenos resultados con este golpeo errático.

En cuanto al control, tampoco obtendremos ninguna mejora a nuestra propia maña. Tiene el control normal de cualquier pala así que no esperemos que sea un arma que coloque la pelota por nosotros… Pese a no tener buena salida de bola, presenta un tacto que, aun siendo durita, nos permite sentir la bola a la perfección, por lo que tendremos una pala a la que no costara adaptarse y sí que nos permitirá sacar los golpes que exactamente sepamos hacer, incluyendo los efectos.

Ganamos la red  y a empezar a volear. En con este golpe con el que empezamos a notar una de sus grandes cualidades, como es la potencia. Al aplastar la pelota en una de esas voleas que cogemos desde arriba, comprobaremos la furia con la que saldrá la pelota, con un sonido seco que ya les va a decir a los rivales de qué pala estamos hechos.

Las voleas salen rápidas y buenas… Acompañando el gesto no tendremos problemas con ella y podremos disfrutar de las mismas. Eso sí: es cierto que la sensación de tener el peso desplazado a la cabeza, junto con el tamaño de la cara, hará que se mueva de una manera lenta, por lo que tendremos que ser rápidos con el armado y prever un poco dónde nos lanzará la bola el rival. La agilidad no es su fuerte y tendremos que ponerle nosotros una dosis extra.

En los bloqueos de pelota hay que tener cuidado puesto que sólo con poner la pala no vale y, además, su toque de potencia puede traernos algún disgusto. No está concebida para defender, eso nos queda claro. Las dejadas, por estos mismos motivos, también habrá que dominarlas para poder ejecutarlas.

Y atacando, forzamos el globo fácil del rival y se acerca el smash… SÍ; definitivamente y como temíamos, Drone Power ha sido diseñada para este tipo de golpes, para romperla.

El tacto de la pala, su cara amplia, el peso pelín desplazado arriba y su potencia hará las delicias de todos los amantes del smash. Una pala con una potencia alta, tampoco exagerada, nos aportará un puntito extra de potencia a nuestro brazo… Para aquellos que no sean pegadores, en ella encontrarán una ayuda para cuando se atrevan a golpear esos globos cortos que sí o sí hay que traerse o sacar por cuatro. Una pala potente, con sonido seco que ‘acongojará’ al rival sin ninguna nada.

Si optamos por resolver un globo con una bandeja, su comportamiento no difiere mucho de los golpes de fondo. El control es normal y el tacto duro, con su potencia de golpe, resultará de unas bandejas que saldrán de nuestra técnica al 100%. Tal y como la ejecutemos, la conseguiremos. Lo único es que nos ayudará o perjudicará en tema de potencia si aceleramos la bandeja.

A nosotros, por ejemplo, nos ha encantado realizar víboras con ella pero si no tenemos el golpe bien cogido, lo más probable es que la bola acabe en el cristal… Y no por poco. Si algo perjudica es su falta de agilidad y peso para una resolución rápida desde el armado pero si tenemos la técnica, saldrán sin problema.

La salida de pared es un golpe que sabremos cómo realizarlo con esta pala en seguida, ya que siguiendo el guion arriba descrito, estamos ante un modelo de ataque y potencia… Si la bola nos queda bien arriba no hay que dudar en atizarla para sacarle todo el jugo ya que si optamos por una pelota arriesgada, o de colocación, podremos tener problemas. No obstante, en vuestra muñeca esta la solución y si gozáis de una muñeca envidiable, adelante… Restándole velocidad a la pala se puede hacer pero para el resto no será un golpe muy cómodo.

Por lo tanto, como pegadora que es, nos hemos divertido mucho dándole ‘power’ a la pelota.

En cuanto a los globos, una pala que ni bien ni mal… Siempre que no los hagamos forzados el globo saldrá bien. Si un globo es forzado, habrá que tener un poco de tiento con esta pala si no queremos que o bien nos queden cortos o bien se vayan directos a la pared de fondo. Un golpe para quitar la red y poco más… Pero no podremos salir al paso con este golpeo si no estamos cómodos.

Así pues, y dicho todo lo anterior, cuando pasemos a la defensa pura y dura tendremos que confiar en nosotros mismos y no apostar porque esta pala nos eche una mano. No tiene buena salida de bola, no goza de un gran control y el extra de potencia puede nos penalice si vamos muy ajustados. No es para defender si no para atacar y resolver… En defensa seremos nosotros mismos a pecho descubierto y veremos si somos buenos como creemos o no tanto.

En resumen…

De estética vamos a darle un sí rotundo. Una pala bonita y con una cosmética viva pero sin estridencias, con la ‘W’ bien a la vista que nos asegura que tenemos una buena marca detrás.

La hemos probado durante un largo tiempo y os podemos asegurar que la durabilidad de esta pala es muy buena. También podemos confirmar que no traslada vibración alguna a nuestro brazo, por lo que en estos dos sentidos tiene un diez.

Es una pala de la clase de las pegadoras, sin ninguna duda. Tacto duro sin ser extrema, buena potencia y sensación de tener el peso desplazado hacia la cabeza. Para castigar a la pelota una y otra vez sin temor a que nos quede corta. La potencia es su mayor virtud y es lo que tendremos que aprovechar.

Diseñada para jugadores de ataque puro y duro, requerirá de un poco de técnica en el resto de situaciones de juego, por lo que vamos a aconsejar este modelo a jugadores con un nivel alto y agresivos. Si tienes buena mano, y quieres tener un plus de potencia aunque no seas un jugador de ataque, también es tu pala… Pero tu nivel ha de ser alto.

No es una pala ágil, por lo que los armados han de ser rápidos y, en voleas contra buenos jugadores de fondo, tendremos que tener un punto de anticipación y lectura del golpe del rival. Eso sí: cuando nos dejen voleas fáciles romperemos las costuras de la pelota.

En defensa, Drone Power no será un escudo para nosotros. Tendremos que saber manejarla para salir airosos. Por lo demás tampoco es una pala que nos arrastre pero sí que tendrá un comportamiento ‘gris’.

En globos y bandejas, una pala que con buena preparación saldrán sin problemas, con la salvedad de que una bandeja cómoda podremos acelerarla si sabemos cómo dar potencia a la pelota. Por lo demás, y si no vamos cómodos en el momento del golpeo, habrá que tener un poco de tacto con ella.

En definitiva… Se trata de un modelo para nivel alto y para pegarle con gusto a la pelota… Un poco lenta en defensa pero qué demonios… ¡¡Es una pala para estar una y otra vez mordiendo al rival sin descanso!!

Y hasta aquí, el test de la Wilson Drone Power, una pala que llamaremos ‘La Atizadora’ por haber nacido para sacarle las costuras a la pelota en cuanto tengamos la más mínima oportunidad.

Recordar que vuestros comentarios son bien recibidos en la parte inferior de esta página, por twitter o por correo electrónico a [email protected] .

Un saludo y… ¡¡Nos vemos en las pistas!!

Hugo R.

Wilson Drone Power: La atizadora

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