Home Protagonistas Rodri Ovide, el ‘joven’ que daba consejos a Gaby Reca y el...

Rodri Ovide

Es uno de los nombres propios de este deporte, un entrenador que ha sabido labrarse su prestigio a base de trabajo duro, sacrificios y muchas horas de estudio. Consagrado en el Circuito Profesional, afronta un 2014 repleto de desafíos, retos y motivaciones.

Padel World Press .- Fue noticia hace unas semanas, al confirmar a través de sus redes sociales que ponía fin a su etapa junto a Maxi Sánchez y Sanyo Gutiérrez, jugadores a los que había sabido sacar su máximo rendimiento y con los que había logrado formar la pareja revelación de la pasada temporada. Nadie se explicaba esa decisión, surgieron muchos rumores e hipótesis pero eso es algo que debería quedar entre los protagonistas de esa historia.

Con el único objetivo de hablar de pádel, desde Padel World Press queremos acercarte un poco más la figura de Rodri Ovide, una persona que se inició en este deporte “a los 11 años, cuando abrieron un club de pádel justo al lado de mi casa. Así que empecé ahí con mis amigos hasta que, al año siguiente, mi padre abrió un club cerca y, como te puedes imaginar, casi viví en sus instalaciones hasta 2009, cuando me vine a España”.

Pese a su prestigio y reconocimiento, es el más joven de todos los técnicos y casi podría estar aún jugando en el Circuito: “Decidí colgar la pala porque me di cuenta que era malo jajaja… En 2009, al llegar a España, mi idea era jugar. Sin embargo, mi prioridad era lograr una estabilidad económica, por lo que te puedo decir que jugué poco y nada… Una tarde, Gaby Reca, quien me conoce desde los 14 años, me dijo que fuese a entrenar con él y, justo en esa práctica, me pidió que le comentase lo que pensaba o lo que podía corregir… Así que lo hice y le gustó. Quedamos los dos días siguientes y, al tercero, se sumó el Bebe Auguste. Me preguntaron cómo me parecía que debían jugar, se lo dije y mi idea les convenció. Empezamos a entrenar, los resultados acompañaron desde el principio y ganaron dos torneos casi seguidos… En ese momento definí cómo sería mi futuro. Más adelante entrené a Cata y Valeria, que ganaron Bilbao, Valencia y llegaron a la final del Másters. Ese fue el instante en el que se disiparon todas las dudas que tenía y en el que me decidí a seguir por ese camino”.

Siendo un recién llegado, haber sido capaz lidiar con dos ‘genios’ como Bebe y Gaby nos ayudan a entender que Rodri es una persona con una madurez, una personalidad y unas dotes para la enseñanza realmente espectaculares: “La verdad es que, como primera experiencia, fue la mejor sin dudas. Crecí viendo jugar al Bebe y tener que decirle cosas en momentos de tensión no me resultaba nada fácil… Pero me encontré con dos personas muy profesionales y muy comprometidas con el proyecto, que me dieron 100% de confianza para hablar y expresar mi manera de ver las cosas. Eso me tranquilizó y me hizo ganar en confianza. Es cierto que los dos tienen un carácter fuerte y a veces era muy difícil decir las cosas que veía… Pero creo que salió bien. Siempre le voy a estar agradecido a Gaby, por confiar en mí desde el primer minuto. También al Bebe, que le siguió, aunque debo decir que mi primer jugador Pro fue Cutu Pérez Millán, uno de mis mejores amigos, jajaja”.

¿Cómo lleva eso de ser el más joven de los técnicos de elite? Pues con mucha naturalidad y con esa forma de ser tan sencilla, humilde y espontánea por la que se caracteriza: “Lo llevo muy bien y con mucha responsabilidad porque sé que se fijan en eso, tanto los jugadores como los otros entrenadores. Me gusta estar a la altura de los retos que tengo… Soy consciente que, por mi edad, muchos pondrán en duda el conocimiento pero los jugadores me conocen y saben que jugué toda mi vida. Es muy diferente ser jugador o entrenador pero creo que esto último se me dio mejor jajajaja… Por otro lado, reconozco que lo llevo con ilusión. Al ser el más joven sé que, a medida que pasen los años y por mi forma de ser, continuaré aprendiendo mucho e intentando ser mejor entrenador cada día. Por lo general, mi relación con el resto de entrenadores es buena. Con algunos tengo más afinidad que con otros pero eso es normal en todos los ámbitos de la vida. No pienso que entre nosotros haya guerra de egos. Entendemos que somos pocos y que los jugadores siempre van a buscar un cambio cuando las cosas no funcionan”.

Analítico, meticuloso y muy perfeccionista, a la hora de definirse tiene claro que lo haría como: “Uno de esos entrenadores que se adaptan a sus jugadores. Reconozco que tengo mi visión del juego que me gusta pero soy un firme creyente de la importancia que tienen las condiciones y los gustos de mis jugadores. Es a eso a lo que trato de sacarle el máximo provecho. A su vez, soy muy pasional y emocional, por lo que me involucro a veces por demás. Eso, en ocasiones, puede ser negativo pero bueno, es mi forma de ser y lo disfruto”. Cuestionado por los puntos básicos de su metodología de enseñanza, nos contó: “El pilar fundamental es entender el juego, saber de qué se trata, cómo hay que jugar cada bola y por qué. Soy de los que piensa que hay que darle un sentido a todos los golpes, basándolos en un punto de impacto adecuado según el tipo de golpe y el lugar al que quiero mandar la bola”.

Como no podía ser de otra manera, nos referimos al inesperado adiós a Maxi Sánchez y Sanyo Gutiérrez. En ese sentido, reiteró: “La decisión la tome el día anterior a comunicárselo a los chicos. Fue algo muy pensado y muy meditado junto con mi psicólogo, Juan Cañadas. Se debió a temas personales. Tal y como te comenté, siento el trabajo de manera pasional y emocional; me involucro mucho y tengo una manera de pensar muy noble y ética. Es por eso por lo que decidí, pese al éxito, abandonar el barco en ese momento. Quería dar a Sanyo y Maxi un tiempo prudencial para buscar nuevo entrenador y, de esa manera, no perjudicarles una vez comenzado el circuito”.

Con Raúl Díaz, Chiqui Cepero, Pitu Losada y Cutu Pérez Millán como pupilos, los retos y objetivos que se ha marcado con todos ellos: “Son muy parecidos. En las dos parejas, lo primero será encontrar su manera de jugar, de tal manera que se sientan cómodos y que, de esa manera, rindan al máximo tanto por nivel de juego como de resultados… Y es que estos últimos son los que mandan”.

Dada su experiencia con jugadores y jugadoras, quisimos preguntarle por las diferencias existentes… Fue un compromiso, del que supo salir con su habitual elegancia: “Sí, tengo que reconocer que son muy diferentes. No digo ni mejor ni peor. Pero sí muy diferente. A los hombres, por nuestra condición, les entiendo mejor y el diálogo es más ‘normal’, jajaja. Con las chicas tuve que aprender a comunicarme de manera distinta, con otras formas, otros tratos… Sin embargo, lo que más me llamó la atención es que las chicas se involucran más con su entrenador. Son más emocionales y, como yo eso lo llevo muy bien, me gusta”.

No todo el mundo está capacitado para saber transmitir. El trabajo de un entrenador no es nada sencillo y hay que estar en constante reciclaje y formación: “Es una tarea diaria, hablar con colegas, hacer cursos, leer artículos. Hay que investigar a gente que en otros deportes fueron buenos, ver cómo estudian, cómo trabajan, etc. Hoy en día, la información que hay es muy grande y, por suerte, soy curioso y me gusta investigar”.

Apasionado de su trabajo, disfruta por igual de los jugadores profesionales que de sus grupos amateurs: “Son cosas diferentes porque el amateur tiene una mejora mucho mayor y muy poca información. La alegría que demuestra es mayor y también el agradecimiento y la complicidad… El Pro tiene mucha información en la cabeza. En ese caso, los méritos van por el lado del orden, la palabra justa y los detalles en el juego”.

Inquieto y muy activo, Rodri es incapaz de quedarse quieto. Por eso, nos desveló algunos de los numerosos proyectos que tiene en mente para los próximos meses: “Por suerte siempre hay algo; no sé si es porque se busca de manera inconsciente o porque surge, jajaja. Lo primero es seguir trabajando con Chiqui-Raúl y Cutu y Pitu. Esa es la prioridad. Después, quiero hacer crecer mi escuela y poder sacar de una vez por todas mi libro, que ya lo terminé hace un año y medio”.

Tras la incertidumbre, y una vez publicado el Calendario WPT 2014, ¿qué espera de la temporada que está a punto de comenzar? Desde su experiencia, confesó: “Espero que los jugadores estén contentos con lo acordado y que puedan disfrutar al máximo de su trabajo… A la gente que lleva esta nueva etapa les deseo mucho éxito y, sobretodo, que puedan seguir muchos años haciendo crecer este maravilloso deporte”.

A modo de despedida, nos dejó un mensaje para los aficionados al pádel: “Que busquen divertirse, que aprendan y que cada vez que entren a una pista lo relacione con disfrutar de un buen rato y pasarlo bien… Eso es lo más importante; lo demás es anecdótico. Quiero agradecer este rato de charla a Padel World Press y también recordar a mis patrocinadores, Eme y Pádel en Bandeja así como al Club Pádel Training”.

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