“Los número 1 podrían haber perdido esa condición en Buenos Aires pero vuelven a España aún más reforzados después de vencer en la final del Master argentino a sus más acérrimos rivales, Sanyo Gutiérrez y Paquito Navarro, por 6-1 y 7-6”. No te pierdas este gran análisis de Óscar Solé, en el que nos habla de todo lo sucedido en tierras bonaerenses.

Padel World Press .- En esta ocasión les voy a aburrir con algunos números. Me gustan las estadísticas y más por el significado que tienen a esta altura del año. Por más que el dato haya pasado para muchos inadvertido (no para los jugadores), si el sevillano y el puntano hubiesen ganado la final de Buenos Aires habrían adelantado en 30 puntos en la clasificación a sus adversarios.

Belasteguín y Lima llegaron al partido decisivo con 11.000 puntos cosechados en 2017, frente a 10.350 de sus rivales. Con la victoria, Paquito-Sanyo se hubieran vuelto de Argentina con 12.050 (1.700 suma el campeón) y Bela-Lima, sumando los 1.020 de finalista, hubiesen llegado a 12.020. Con ese panorama, las dos últimas citas de la temporada -el Open de Bilbao y el Másters Finals– hubieran sido ‘no apta para cardíacos’.

Desde que en junio de 2014 Pablo Lima y Juani Mieres desbancaron por unos días de la cima del Ranking a Juan Martín Díaz-Fernando Belasteguín, no se vivía una lucha tan cerrada por el liderazgo del pádel mundial.

Ahora, la situación es muy diferente. Con este tercer título consecutivo, Lima y Bela caminan con paso firme hacia su tercer año como líderes de la clasificación, el decimosexto para el argentino… Casi nada. Aumentaron su ventaja en la temporada a 1.330 puntos y ya sólo quedan en juego los 1.000 puntos del Open de Bilbao y los 1.300 que otorga, por primera, vez el ‘Torneo de Maestros’.

La final, de menos a más…

Sabedores de toda esta situación, el argentino y el brasileño salieron con el puñal entre los dientes, sobre todo Lima, por lejos la gran figura del partido. El primer error no forzado del partido fue suyo, el que significó el 0-15 en el juego inicial. De ahí en adelante, no recordamos otro hasta promediado el segundo set.

Comenzó sacando Lima y, después del 0-30 inicial, llegaron 16 puntos consecutivos de los número 1, algo pocas veces visto en cualquier partido y mucho menos entre las dos mejores parejas del Circuito. Dos breaks y un servicio en blanco para un 4-0 que pocos hubieran imaginado.

Un atisbo de reacción se vio con esa rotura al saque de Lima en el quinto juego pero, una vez más, los ‘depredadores’ sacaron a relucir su mejor versión para cerrar el set por 6-1.

Más allá del abultado resultado, lo más llamativo de todo fue comprobar que dos monstruos como Sanyo y Paquito sólo consiguieron hacer 8 puntos en todo el set. Sí, han leído bien, sólo 8 puntos… Los dos del inicio del partido, los cinco que necesitaron para romper el servicio del brasileño y el que se apuntaron con el saque de Sanyo en el sexto juego. Increíble pero cierto.

Por suerte (para todos los aficionados que colmaron las gradas de La Rural y los que la seguimos por Streaming), la final tuvo otro color en la segunda manga. Y eso que en el tercer juego ya todo parecía listo para sentencia cuando Bela y Lima rompieron el saque del sevillano y consolidaron de inmediato: 3-1 y, salvo por las ganas que demostraba Paquito, poco se podía esperar.

Sin embargo, una sucesión de breaks entre el sexto y el noveno juego, devolvieron la emoción a Palermo. El público se vino arriba, alentó a Paquito como si de Sevilla se tratara, y apareció la magia de Sanyo con un par de toques sutiles marca de la casa, sacando la bolita por la puerta. Locura total en La Rural…

Pero los número 1 volvieron a hacer de las suyas. En el undécimo juego rompieron nuevamente en blanco el saque del español y Bela tenía en sus manos el título… Pero falló. Sí, los genios también fallan en momentos importantes y el de Pehuajó se apresuró en un par de decisiones en el decimosegundo juego, cuando aparecieron las dos primeras bolas de partido (40-15) y tuvieron otra más. Ahí los que no dudaron fueron Sanyo y Paquito… Eran sus últimos cartuchos y los aprovecharon. Rompieron y llevaron la definición al tie break.

La muerte súbita definió el título. El todopoderoso Lima defendió como siempre y definió como nunca. Una máquina el brasileño, querido por los argentinos (las paradojas que tiene este bonito deporte llamado pádel).

Saltos de alegría, los besos de Bela con sus padres, la repetición del argentino cantando Olé, Olé, Olé que, como ya he dicho, emociona hasta los chinos y… Adiós Argentina.

Esta vez nos tocó disfrutarlo desde lejos pero nos volvió a emocionar, como siempre, el público. Esa pasión única que te contagia. La pena es que la gira siga teniendo una sola fecha en Argentina y ni una en Brasil, como lo reclamó el propio Lima al final. Pero ya llegará. Estamos seguros que un día Lima podrá celebrar ante su gente y en otros tantos rincones del planeta. Un diez para muchos amigos que, una vez más, han demostrado que se pueden hacer bien las cosas… Maru, El Chino, El Bocha; en fin, gente que sabe de esto… Gente de PÁDEL.

¡¡Hasta la próxima y PUNTAKO Amigos!!

Óscar Solé

Imagen: World Padel Tour

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